CONOZCANOS

NUESTRA HISTORIA

ANTECEDENTES

Las primeras Biblias llegaron en el año de 1824, 1827, por el Reverendo John C. Brighan representante de la Iglesia Congregacionalista. En 1826 y 1827, los señores Parroth y Wilson, agentes eventuales  de la Sociedad Bíblica Americana; se dieron a la noble tarea de diseminar la Palabra de Dios, la versión de la Santa Biblia que vendieron fue la católica de Scío de San Miguel, (Scío de San Miguel se tradujo de 1790-1793 y la de Torres Amat de 1823 a 1825).  El primer agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera que vino a México para distribuir la Palabra de Dios, fue el Rev. James (Diego) Thomson, Ministro Presbiteriano, súbdito inglés de origen escocés. Diego Thomson desembarcó en el Puerto de Veracruz, el 29 de abril de 1827, donde ya le esperaba un valioso cargamento de Biblias y Nuevos Testamentos, después de trabajar algunos días en el Puerto y Ciudad de Veracruz, se trasladó con su preciosa carga a la Ciudad de México, utilizando 24 bestias de carga para transportar 300 Biblias y 1000 Nuevos Testamentos. Este valeroso e insigne siervo de Dios, llegó a la capital el 17 de mayo del mismo año de 1827, comenzando a vender de inmediato los ejemplares de la Palabra de Dios, causando gran revuelo entre el elemento clerical romanista. La Santa Biblia que vendió Diego Thomson en México, era de la versión católica autorizada, conocida como del P. Scio de San Miguel, pero sin los libros apócrifos. El Señor Thomson, pocos meses después de llegar a la Ciudad de México, salió con una carga de 28 cajas llenas de Biblias, a lomo de 14 mulas, rumbo a los Estados de Querétaro, Guanajuato, Jalisco, San Luis Potosí, Aguascalientes y Zacatecas.

EL INICIO

Fue el día 1° de octubre del año 1872, cuando desembarcaron en la ciudad y puerto de Veracruz, los primeros misioneros Presbiterianos enviados por la Junta de Misiones de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de América. Sus nombres. Rev. Clair Thomson y su esposa; Rev. Paul H. Petkin con su esposa e hija; Rev. Maxwell Philips y esposa; y Ia Srita. Mellen P. Alien. En el mes de diciembre del mismo año llegó el Rev. Merril Natahanael Hutchinson y su esposa.

Los Revs. Hutchinson y Petkin se quedaron en la ciudad de México, mientras que los otros se dirigieron al Norte de la República estableciéndose en San Luis Potosí y Zacatecas.

En la ciudad de México iniciaron su labor con un pequeño grupo que se había separado de la iglesia episcopal, al frente del cual se hallaban los señores Sostenes Juárez, Agustín Palacios y Arcadio Morales Escalona.

El Sr. Arcadio Morales quedó convencido de que las doctrinas y organización de la iglesia Presbiteriana se ajustaban a la Santa Palabra de Dios, por lo cual se separó del grupo para formar la primera Congregación Presbiteriana, misma que fue debidamente organizada el 24 de mayo de 1874, cuando el Rev. Hutchinson recibió a los primeros miembros, entre ellos al Sr. Arcadio Morales. Más tarde, el 8 de mayo de 1881 esta congregación fue organizada como iglesia con el nombre de “El Divino Salvador”.

Al mismo tiempo se hacía la obra de Dios en diferentes partes de la ciudad de México   sentándose las bases para las futuras congregaciones e iglesias como fueron: Tizapán, San Lorenzo Tezonco, San Andrés Totoltepec, Tlalpan, San Pedro y San Pablo, en el Centro hoy “Bethel” de 3a del Carmen.

Con el apoyo de nuevos Misioneros que habían llegado y de los obreros mexicanos que después llegaron a ser ministros, la obra de Dios se extendió por el centro, sur, este y sureste del país. También se abrieron obras en Tepecoculco, Toluca, y Almoloya del Río Méx., Zitácuaro Michoacán, Acapulco, Chilpancingo, la Sierra de Guerrero, Jalapa Veracruz, San Juna Bautista hoy Villahermosa, Cárdenas, Comalcalco, y Paraíso Tabasco, Mérida Yucatán, y Campeche Campeche.

Se vio entonces la necesidad de organizar todas estas iglesias y congregaciones en un Presbiterio a la mayor brevedad, por lo que se dio impulso a la preparación de elementos nacionales para el santo misterio. Le correspondió el alto honor y responsabilidad de preparar a los futuros ministros al Rev. Merril Nathanael Hutchinson.

En el año de 1878, fueron ordenados los primero 11 ministros mexicanos en el Templo de la Iglesia “El Divino Salvador”, de la ciudad de México, ubicado en las calles de San Juan de Letrán. No. 35, hoy eje central.

LA ORGANIZACIÓN DEL PRESBITERIO DE LA CIUDAD DE MÉXICO.

Los nuevos ministros con gran ahínco, se dedicaron a cumplir fielmente su ministerio y llevar la Bendita Palabra de Dios hasta los lugares más apartados, fundándose nuevas iglesias y congregaciones, haciéndose más imperiosa la necesidad de organizar un Presbiterio que combinara la experiencia y erudición de los Misioneros y el dinamismo y pasión por las almas de los elementos nacionales.

De inmediato se hicieron los trámites necesarios, y el 12 de mayo de 1885, se organizó nuestro Presbiterio con el nombre de: Presbiterio de la Ciudad de México, formado de Ministros Americanos y Mexicanos, de acuerdo a lo dispuesto por el Sínodo de Pensilvania en su última sesión del 20 de octubre de 1884. El referido acuerdo, dice: “El Sínodo de Pensilvania dispone que todos los ministros de las Iglesias Presbiterianas de la República Mexicana situadas al Sur de la línea del ferrocarril que está en construcción de Tampico sobre el golfo de México a la ciudad de San Luis Potosí y al Sur de la línea proyectada de esta última ciudad y pasando por la de Aguas Calientes al Oeste de San Blas sobre la Costa del Pacífico, quedan CONSTITUIDOS en un Presbiterio que se llamará: “PRESBITERIO DE LA CIUDAD DE MÉXICO”. Este Presbiterio se reunirá en la expresada Capital el segundo martes de mayo a las diez de la mañana, del presente año debiendo el Rev. J. Millón Creen (o en su defecto el ministro más antiguo que se halle presente) Predicar el sermón de apertura y presidir las sesiones hasta que se elija moderador.

LA NACIONALIZACIÓN

El Presbiterio dedicó todas sus energías a extender la palabra de Dios, en una labor titánica, enfrentando el fanatismo y el poder de la iglesia romana, las terribles persecuciones, la marcada ignorancia del pueblo, la diversidad de lenguas autóctonas habladas por los nativos y la carencia de medios de comunicación.

De esta manera el 6 de Junio de 1896, fue organizado un nuevo Presbiterio en la Villa de Comalcalco, Tabasco. Con el nombre de Presbiterio del Golfo de México. A iniciativa y con campo y personal del Presbiterio de la ciudad de México. Su campo se redujo a la mitad pero ahora tenía un hijo.

El 8 de julio de 1901, en el Templo de la Iglesia “El Divino Salvador”, de la ciudad de México, fue organizado el Sínodo General de la Iglesia Presbiteriana en México con la autorización de las Asambleas Generales de las Iglesias Presbiterianas tanto del Norte como del Sur de los Estados Unidos de Norteamérica. Estando la del Norte representada por el Rev. A. W Halsey y la del Sur por el Rev. H. McNeil. Los Presbiterios que lo integraron fueron: De Zacatecas organizado el 21 el mayo de 1883, de Tamaulipas organizado el 21 de abril de 1884, de la Ciudad de México organizado el 12 de mayo de 1885 y del Golfo de México, organizado el 6 de junio de 1896.

En 1914, las Iglesias de Estados Unidos se reunieron en la ciudad de Cincinnati Ohio, para planear una nueva forma de trabajo conjunto e interdenominacional, dividiendo nuestra República de manera arbitraria y asignando a las Denominaciones existentes un nuevo territorio, de manera que a la iglesia Presbiteriana nuestra que se hallaba desde Tampico hacia el Sur y sureste del país, quedó reducida a los Estados de Oaxaca, Chiapas Tabasco, Campeche, Yucatán, porciones del Sur de Veracruz, y territorio de Quintana Roo.

Esta fue una de las causas que motivaron el deseo de nacionalizar la obra en México. La llegada de nuevos misioneros carentes del espíritu de fraternidad que caracterizó a los pioneros, su inclinación hacia el cooperativismo interdenominacional, fue otra causa

La postura adoptada por el Presbiterio de la Ciudad de México fue: Gobierno propio, Sostenimiento propio y Propagación propia. Es decir, tenía la firme convicción de realizar la obra de Dios con recursos Nacionales.

Naturalmente, la realización de este proyecto significaba un gran reto, pero el Presbiterio había alcanzado la madurez y mayoría de edad y creyó estar en condiciones de dar este paso tan importante, de manera que en su reunión de enero de 1929, el 30 de aquel mes suscribió el acta de Nacionalización, que debía entrar en vigor en su campo el día 1°. de abril de ese año.

El Acta de aquella memorable determinación es como sigue: En Nombre de Dios:

“Los que suscribimos miembros activos del Presbiterio Nacional de la Ciudad de México, solemnemente declaramos ante la presencia de Dios que todo lo ve, que seremos fieles a los ideales del Nacionalismo en el seno de nuestro Presbiterio, que nos someteremos gustosos a su disciplina y que procuraremos por cuantos medios posibles estén a nuestro alcance, la dignidad del Santo Ministerio que nos ha sido encomendado por los votos de nuestra ordenación; que tendremos un ferviente anhelo por la redención de nuestra raza y que moriremos en el campo de batalla hasta el triunfo de nuestros ideales.

En testimonio de lo cual calzamos ésta con nuestras respectivas firmas.

México, enero 30 de 1929.

En Dios haremos Proezas” (Sal. 108.13)

LA SUSPENSIÓN DE RELACIONES El Presbiterio Nacional de la Ciudad de México tomó parte activa en la Organización de la Asamblea General de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, misma que tuvo lugar en noviembre de 1947 en el Templo de la Iglesia “El Divino Salvador”, ahora en Argentina 29 en la ciudad de México. Para hacer posible esta Organización, el Presbiterio Nacional de la Ciudad de México cedió su campo y su personal para organizar los Presbiterios. El 24 de enero del 1947, en la Iglesia “El Divino Salvador”, del Chilar Oaxaca fueron organizados: El Presbiterio Nacional Veracruzano y el Presbiterio del Estado de Oaxaca. Nuestro Presbiterio pasó entonces a formar parte del Sínodo Nacional del Centro. Pero desde su Nacionalización sufrió una hostilidad mayor y creciente de aquellos ministros y Cuerpos Eclesiásticos que aun anhelaban la ayuda de las misiones de Estados Unidos, por un lado y por el otro, el espíritu de cooperativismo impulsado de manera especial por el movimiento ecuménico que se inició desde 1910 en Edimburgo Escocia y que concluyó con la Organización del Concilio Mundial de Iglesias en 1948 en Ámsterdam.

Los conflictos existentes crecieron hasta el punto de hacer insostenible mantener las relaciones con los Cuerpos Eclesiásticos superiores, a pesar de los esfuerzo hechos por el Presbiterio, por lo que el 3 de julio de 1954, el Presbiterio Nacional de la Ciudad de México determinó suspender relaciones oficiales con el Sínodo Nacional del Centro y la Asamblea General de la iglesia Nacional Presbiteriana de México.

Con la organización de nuestro actual Sínodo General de la Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México, (formado por: el R. Presbiterio Nacional de la Ciudad de México, R. Presbiterio Nacional del Oriente de México, y el H. Presbiterio Nacional del Occidente de México) las facultades de Asamblea General residen en este Cuerpo Eclesiástico.

 

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