MATERIAL PARA SEMANA SANTA

LA COMISIÓN DE VIDA ESPIRITUAL DEL PRESBITERIO, COMPARTE EL PRESENTE MATERIAL, PARA QUIEN LO QUIERA USAR EN SEMANA SANTA.

TEMA GENERA: “DEL GETHSEMANÍ, A LA CUMBRE DEL MONTE DE LOS OLIVOS”

DEL GETSEMANI A LA CUMBRE DEL MONTE DE LOS OLIVOS

615.HUERTO DE GETSEMANI EN EL MONTE DE LOS OLIVOS 01

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Los obreros de la Viña

LOS OBREROS DE LA VIÑA

Texto: Mateo 20.1-16.

Un día dos hombres se encontraban en una esquina. Uno de ellos esperaba el camión; el otro iba a realizar una llamada en el teléfono público. Entonces el que estaba al teléfono, saludó al Sr. Gutiérrez y le ofreció sus servicios como gerente para su empresa. La respuesta fue negativa. Luego dijo: entonces está contento con su gerente actual; bueno muchas gracias. El que esperaba el camión le dijo: Amigo, cuanto siento que no consiguieras el trabajo. El otro le respondió: Gracias, pero en realidad yo estaba llamando a mi jefe, quería saber si está contento con mi trabajo; y me alegra saber que así es. ¿Jesucristo está contento con nuestro servicio?

 COMENTARIO

 1 PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.

 Cuando nuestro Salvador dice: “reino de los cielos”, no se refiere a las mansiones celestiales, sino a los ciudadanos del cielo. El reino de los cielos es la Iglesia de Cristo, somos nosotros como cristianos. La iglesia es semejante a un Padre de familia que salió a buscar obreros para su viña. El padre de familia representa a Cristo, quien nos ha redimido para ser su pueblo escogido.

Es hermoso ver que el Señor Jesús también compara a su Iglesia con una viña. Las viñas eran muy apreciadas y cuidadas por el pueblo judío. Para cultivar una viña el terreno era despedregado, se ponía una cerca, y una torre de atalaya; era mucho trabajo. Por eso el padre de familia salió a buscar obreros.

 2 Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.

 A las 6 de la mañana contrató a unos obreros por un denario al día. El denario era una moneda de plata de acuñación romana, similar a la dracma griega. Su valor era suficiente para mantener a una familia por un día. Este padre de familia era un hombre justo al dar una buena paga.

 Si tenemos empleados como cristianos también debemos dar un pago justo por el trabajo.

 3 Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos; 4 Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.

 A las 9 de la mañana halló a otros obreros en la plaza, y los contrató para trabajar en su viña; pero esta vez no les dijo cuando les pagaría, ni ellos preguntaron, confiaron en la gracia de este varón.

 5 Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.

 A las 12 y 3 de la tarde salió nuevamente a la plaza y contrató otros obreros. Tampoco les dijo cuánto les pagaría.

 6 Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos? 7 Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.

 A las 5 de la tarde, cuando faltaba una hora para que el día de trabajo terminara, el padre de familia encontró a otros obreros en la plaza y les preguntó por qué estaban ociosas. Ellos le dijeron que nadie los había contratado.

Estos obreros habían pasado todo el día esperando ser contratados. Como podemos ver, siempre ha habido momentos difíciles en cuento al trabajo, siempre ha habido falta de empleo. Pero al mismo tiempo Dios siempre ha tenido misericordia y no ha dejado a sus hijos en la miseria.

 El padre de familia los contrató sin decirles de cuanto sería la paga. Para ellos lo que él les diera sería mejor que no tener nada.

 8 Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. 9 Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

A las 6 de la tarde el padre de familia mandó a su mayordomo que pagara a los obreros comenzando con los últimos, y que les diera a todos un denario.

 Todos recibieron una moneda de plata, pero al mismo tiempo la paga parece ser desigual porque los últimos solamente trabajaron una hora.

 10 Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. 11 Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia, 12 Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.

 Los obreros que entraron a la viña a las 6 de la mañana al ver que los últimos recibieron un denario, pensaron que recibirían más. Sin duda que hicieron cuentas, una moneda por hora, entonces a ellos les tocarían doce. Ganarían en un día toda la quincena. Seguro que pensaron que el padre de familia era un gran hombre.

Pero su sorpresa fue que todos recibieron un denario. Entonces comenzaron a murmurar, a hablar mal del padre de familia. De existir en ese entonces un sindicato de “obreros de la viña”, hubieran pedido un abogado, habrían demandado a su jefe por supuesta injusticia.

 13 Y Él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario? 14 Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.

El padre de familia al ver la reacción de los obreros le dijo a uno de ellos que no era injusto, pues él estaba pagando lo prometido. Aquí tenemos la primera enseñanza.

 Los obreros de las 6 de la mañana entraron a la viña con el conocimiento de que recibirían un denario. Los que entraron después confiaron en la gracia del padre de familia y la gracia abundó.

 No existe en la Biblia un listado de recompensas específicas por el servicio que damos al Señor y a su Iglesia. Por ejemplo, un día de visitación=a un televisor; dar una clase de escuela dominical=un traje nuevo. Que bueno que no exista tal lista; porque como obreros de la viña debemos servir y confiar en la gracia de Dios para recibir la recompensa; su gracia siempre será abundante y sorprendente.

 No debemos materializar las recompensas, es decir no debemos servir y pensar en cosas en concreto como recompensas; sino servir en gratitud al Señor por llamarnos a su reino y aceptar lo que en su gracia tenga a bien.

15 ¿No me es lícito á mi hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?

 La segunda enseñanza es que Dios es soberano para dar conforme a su voluntad, y siempre lo hace con justicia. El padre de familia dijo: “¿no me es lícito hacer lo que quiero con lo mío?”.

 Es posible que los que entraron a las 5 de la tarde hayan hecho más o mejor trabajo que los que entraron a las seis; y que por eso recibieran un denario. Sucede en muchos trabajos que hay personas que en un día hacen lo que otros en una semana.

 De cualquier manera Dios da como quiere y en justicia.

 Por eso la Palabra de Dios nos exhorta a servir a la Iglesia considerando que Dios no es injusto para olvidar la obra que hagamos por sus santos. También nos dice que no nos cansemos de hacer bien que a su tiempo segaremos.

 La tercera enseñanza es contra la envidia. El padre de familia en otras palabras le dijo al obrero que sus murmuraciones eran producto de su envidia. Como iglesia de Cristo no debemos tener envidia por lo que Dios da a los demás.

 Ciertamente Dios no nos da sus dones, ni recursos de la misma manera. Y no debemos tener envidia porque somos un cuerpo y Cristo nuestra cabeza. Cuando compramos por ejemplo unos guantes; nuestras orejas no sienten envidia; sino que todo nuestro cuerpo disfruta de esta cálida prenda.

16 Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

 Cuando estemos en el cielo con el Señor nos llevaremos sorpresas. Las Palabras de nuestro Señor Jesucristo nos enseñan que algunos que en la iglesia nos parece que recibirán gran recompensa serán aventajados por los que a nuestro parecer no sirven mucho.

Hay hermanos son llamados a las 5 de la tarde es decir en la vejez, pero sirven más que aquellos que entraron al reino de Dios en la infancia.

HERMANOS:

¿A que hora nos llamó al Señor, 6,9,12,3 o 5 de la tarde?

¿Desde que entramos al reino hemos servido a la Iglesia del Señor?

 No somos salvos por servir, porque la salvación no es por obras. Pero si somos salvos, la fe en Cristo como nuestro Salvador, produce adoración en servicio.

Por lo tanto procuremos presentarnos a Dios como obreros aprobados, que no tienen de qué avergonzarse.

 Por otra parte el servicio o trabajo fuera de Cristo no tiene recompensa. Para que el servicio sea agradable a Dios tiene que ser en Jesucristo.

Por eso la pregunta más importante es ¿Ha recibido a Jesús como su Salvador?

 Si no lo ha hecho le invitamos a que reconozca sus pecados, y su necesidad de un Salvador, ponga su fe en Jesús como su único y suficiente Salvador y recíbale en su corazón, para lo cual tiene que pedírselo por medio de una oración. Posteriormente sígale y sírvale con amor y gratitud, él le recompensará.

ESCUDO

SIGNIFICADO DEL ESCUDO DE LA IGLESIA PRESBITERIANA

LA PALOMA

De alas extendidas con un ramo de olivo en el pico ha sido el emblema de la Iglesia Unida de Escocia, de la Iglesia Presbiteriana de Inglaterra, de la Iglesia Presbiteriana de Hungría y de los husitas de la Iglesia de Bohemia. El ramo de olivo no aparece en nuestro sello. Representa la presencia continua del Espíritu Santo. Juan 1.32.

LA BIBLIA

Abierta es quizá el distintivo más significativo, pues nuestra mayor gloria será honrar la Palabra del Señor.

LA ANTORCHA

Encendida rodeada de las siete estrellas, representa la luz de Jesucristo dada a las Iglesias, las cuales como las siete estrellas a su vez despiden luz. Estrechamente relacionada con la antorcha y las estrellas está la leyenda: La luz en las tinieblas resplandece. El símbolo de las estrellas ha sido tomado de la Iglesia Valdense y la antorcha ha sido contribución de nuestra Iglesia mexicana. Mateo 5.14, Apocalipsis 1.

LA ZARZA ARDIENDO

Es una herencia escocesa, irlandesa, inglesa, de los hugonotes y españoles para simbolizar la indestructibilidad de la Iglesia, a semejanza de la zarza que no se consumía en el monte Horeb y que fue vista por Moisés. Éxodo 3.1, Salmo 46.5.

EL CAYADO

Representa la obra pastoral de Cristo y de su iglesia. Otra peculiaridad y contribución de la Iglesia Presbiteriana en México, por la que reconoce la dirección y educación dada por Cristo. Salmo 23, Salmo 80.1, Juan 10.14, Hechos 13.20.

LAS RAMAS DE LAUREL Y OLIVA

Han sido tomadas de la idea general del sello de la iglesia Presbiteriana de Suiza, del sello de la asamblea de Westminster y de la Iglesia Presbiteriana del sur de los Estados Unidos, que tiene ramas de palma y encino, mientras que en nuestro sello las ramas son de laurel símbolo de la victoria y de olivo emblema de la perpetuidad.

Este sello debe usarse en las comunicaciones oficiales de nuestro tribunales.

 

 

HISTORIA DE LA BANDERA DE LA IGLESIA.

LA BANDERA DE LA IGLESIA

La primera Bandera de la Iglesia fue estrenada el primer domingo de octubre de 1897, y tuvo su origen de la manera siguiente:

El domingo 26 de septiembre de ese año se había invitado a predicar a un ministro a la Escuela Dominical de Coney Island Nueva York, pero no habiendo llegado el orador, el Director de la Escuela, Sr. Carlos C. Overton tuvo que idear alguna cosa para salir del paso. A un lado del púlpito lucía sus colores la bandera nacional, y por algunos minutos estuvo exponiendo el Sr. Overton atinadas ideas que le sugería la bandera. Pero de súbito le vino una brillante inspiración ¿por qué no una bandera para las Escuelas Dominicales, una bandera para las iglesias cristianas?. Inmediatamente le transmitió a su auditorio la imagen que se estaba formando  de tal bandera: tendría un campo blanco símbolo de la pureza, de la inocencia y de la paz, en el ángulo superior próximo al asta llevaría un cuadro azul turquí que es el color del cielo sin nubes, y símbolo de la fe, de la confianza y de la sinceridad; y en medio del cuadro azul una cruz carmesí que recuerda la muerte de nuestro Salvador y símbolo de la Redención del género humano.

A todos les gustó la idea y el siguiente domingo ya ondeaba la Bandera Cristiana a un lado del púlpito que fue propiamente su cuna.

Pronto se propagó por todo el mundo cristiano; y ahora los viajeros cuentan de la agradable sorpresa que han recibido al verla ondear lo mismo en Londres que en Shangai, lo mismo en América que en África.

En una aldehuela zulú de África del sur la gente no distingue un día de otro, para ellos todos los días son iguales. Pero el ministro iza los domingos la Bandera Cristiana y entonces se dan cuenta los nativos que es día de servicios religiosos, que es día de culto y adoración a Dios.

Que esta hermosa Bandera nos recuerde que somos una parte de los Ejércitos del Rey Cristo Jesús, que somos una pequeñísima porción de esa familia que por toda la redondez de la tierra ama a Jesucristo como su único Redentor. Y que sus colores simbólicos nos recuerden la sangre vertida por nosotros en el Calvario, aviven nuestra esperanza del cielo, y nos estimulen a trabajar para implantar su Reino de amor, de justicia y de paz sobre la tierra.

Dr. David Macías. Octubre 1960.

EL OFICIO DEL LECTOR

EL OFICIO LECTOR   EN  TIMOTEO

Por el Anc. Gob. Hugo Roboam Álvarez Carrasco

Entre  tanto  que  voy  ocúpate  en  leer, en  exhortar, en  enseñar.

1 Tim 4: 13

Al  entrar en  una  de  las   temáticas  del  hombre  antiguo,  nos   formulamos  la  interrogante  ¿en qué consistía  el  oficio  lector  en  el  joven   Timoteo?

 Al responder el cuestionamiento planteado  la  cita en  referencia menciona  que  Timoteo ejercería la  lectura,  no  había  otra  opción según el  consejo  del  apóstol Pablo, su  trabajo  tenía  que  ser   la  lectura continua. Leer  significaba  analizar   los   contenidos  generales   y  particulares de  la  Ley, la  poesía  lírica,   los  profetas  y la carta   personal que  le  envío Pablo.

 Una   nueva  ocupación  en el  pastor  como  es  la lectura, porque  leyendo se  entienden  holísticamente  los  pensamientos  divinos  tanto  de  la  vieja  alianza  como  de  la  nueva, tan  útiles  para   el  ejercicio  ministerial   de   Timoteo. Leyendo  el guía  de  la  iglesia se  vuelve  letrado, es  decir   instruido   por  medio  de  la  escritura   del  apóstol Pablo y  de   los pasajes  antiguos.

Hoy, quien  no  lee y  se  adentra   a  los pensares del  escritor  sagrado no  tiene  saberes  que  lo  hagan apto para  caminar  la vida  cristiana, ante  la  propuesta  enviada   por  Pablo  a  Timoteo  es  pertinente   mencionar  que,    quien  no  practica  el  oficio  de  la   lectura  es  un  iletrado en   los   contenidos  bíblicos.

 Llegando  al  final  de la  presente   meditación ensayística, la   lectura es  una   ocupación que  edifica   al  asiduo lector cristiano, lo  cual lleva  a  una  nueva  interrogante ¿nos   ocupamos   del  oficio de   la  lectura  bíblica con  esmero  como Timoteo entre  tanto que viene   el Señor  Jesús?

TIEMPO DE SERVIR

TIEMPO DE SERVIR

En la fiesta del pentecostés, posterior a la resurrección y ascensión de nuestro Salvador Jesucristo, el Espíritu Santo vino a la tierra para obrar en los corazones de los hombres.

El Señor Jesús antes de partir mandó a sus discípulos a serle testigos hasta lo último de la tierra, pero les indicó que permanecieran en Jerusalem, hasta la llegada del Espíritu Santo, quien les daría poder para cumplir su misión. El Espíritu del Señor llegó 10 días después, era TIEMPO DE SERVIR.

Es tiempo de servir porque tenemos el poder del Espíritu Santo, “Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablases” Hechos 2. 3,4.

Recordemos que al inicio el Señor mandó a sus discípulos a predicar a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Esto se debió al hecho de que Jesucristo vino a buscar primeramente al pueblo de Israel. Pero también nos hace pensar que los discípulos aun no estaban preparados para predicar más allá.

Posteriormente, el Señor mandó a sus discípulos a predicar a todos los gentiles. Es posible que cuando estos varones recibieron esta instrucción de nuestro Salvador, no comprendieron su significado; pues fue más tarde cuando entendieron que el evangelio no era exclusivo de los judíos, sino también para los gentiles.

Fue hasta que vino el Espíritu Santos y posó en ellos, les dio dones y les instruyó en la Palabra de Dios, que los discípulos estuvieron listos para predicar hasta lo último de la tierra. Nosotros igualmente tenemos en nuestro corazón al Espíritu Santo, y nos ha dado dones y el entendimiento en las Santas Escrituras; por lo tanto tenemos todo para servir.

Debemos servir como predicadores del evangelio, “Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó su voz y hablóles diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalem, esto os sea notorio, y oíd mis palabras” Hechos 2.14.

Los apóstoles sirvieron a Dios como predicadores del evangelio. La palabra apóstol, significa alguien que es enviado con una comisión. Estos varones recibieron la comisión de anunciar el mensaje de Salvación.

Esta labor fue importante para el extendimiento del reino de Dios. El Señor no dejó solos a sus discípulos en la predicación; dio las condiciones para la difusión del evangelio. Habían carreteras, una lengua imperial, gran necesidad espiritual, y los apóstoles podían viajar por todo el imperio romano sin hacer tramites dificultosos. La predicación corrió tanto de manera oral como escritural por medio de los Escritos del Nuevo Testamento.

Gracias a Dios, y a aquellos predicadores el evangelio llegó a nuestras vidas. Pero la labor no ha terminado, aun hay personas que necesitan escuchar el mensaje de salvación. Y hermanos que requieren ser edificados en la Palabra de Dios. Por lo tanto aun se necesitan, predicadores, doctores, evangelista, pastores.

Es tiempo de servir par atender la gran necesidad espiritual, “Así que los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas a ellos aquel día como tres mil personas” Hechos 2. 41.

La predicación en el día de pentecostés dio frutos, las primicias fueron 3000 personas añadidas a la Iglesia. El Espíritu Santo tocó corazones y hubo una cosecha importante. Este Número siguió creciendo, Hechos 6.7.

El crecimiento de la Iglesia significó aumento de las necesidades tanto espirituales como materiales. Por eso fue necesario nombrar diáconos y ancianos.

Gracias  Dios la iglesia sigue creciendo. En nuestro Presbiterio Nacional de la Ciudad de México actualmente tenemos 15 iglesias, 28 congregaciones y 7 centros misioneros. Y tenemos 13 ministros, 2 estudiantes graduados, 6 misioneras, 5 obreros de tiempo completo, y 5 obreros dominicales. Es decir tenemos 50 campos que atender, y 31 hermanos para atenderlos. Es evidente de que hacen falta obreros, predicadores; es TIEMPO DE SERVIR.

Hermanos se requieren siervos preparados, tienes un lugar en el Seminario Nacional Presbiteriano o en la Escuela Bíblica para Misioneras. El Señor te llama.

HERMANOS:

Oremos porque Dios envíe obreros a su mies, para que el Señor envíe alumnos al Seminario Nacional Presbiteriano y a la Escuela Bíblica para Misioneras.

Velemos por condiciones dignas para los siervos de Dios. Nos hemos preguntado ¿por qué pocos quieren ser pastores o misioneras?

Si el Señor te llama, o llama a alguno de sus hijos, obedezca el llamado. ¿Cómo lo sabrás?

Si al escuchar el mensaje sientes en tu corazón el deseo se servir, como un fuego que no puedes resistir, obedece, acude. Jeremías dijo:

“Alucinásteme, Oh Jehová, y hállome frustrado: más fuerte fuiste que yo, y vencísteme… Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré en su nombre: empero fue en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude”

Es tiempo de servir, te estaremos esperando, no tardes.

 

 

DE LOS MINISTROS DE LA PALABRA

CAPITULO  IX DE LA CONSTITUCION DE NUESTRA IGLESIA

DE LOS MINISTROS DE LA PALABRA

          30.- El oficio de Pastor, es el primero en la Iglesia. Tanto por su dignidad como por su utilidad. (Rom. 11:13). La persona que desempeña este oficio tiene diferentes títulos en las Escrituras que expresan sus varios deberes:

 (1)  Como le está encomendada la vigilancia del rebaño de Cristo, se le llama Obispo (Hech.20:28).

(2)  Porque lo alimenta con pasto espiritual, se le llama Pastor. (Jer. 3:15; 1 Pedro 5:2-4).

(3)  Porque sirve a Cristo en la Iglesia, se le llama Ministro. (1 Cor.4:1,2; 2 Cor. 3:6).

(4)  Porque su deber es ser grave, prudente, dechado de la grey  y dar buen ejemplo, gobernar bien la casa y el reino de Cristo, es llamado Presbítero o Anciano. (1 Tim. 5:17-19; Tit. 1:5; 1 Pedro 5:1).

(5)  Porque es enviado a declarar la voluntad de Dios a los pecadores y a suplicarles que se reconcilien con Dios, por medio de Cristo, es llamado Ángel o Embajador. (Mal. 2:7; 2 Cor. 5:20; Apoc. 1:20; 2:1; 3:1,7).

(6)  Porque lleva las Buenas Nuevas a los ignorantes y a los que están pereciendo, es llamado Evangelista (2 Tim. 4:5).

(7)  Porque proclama el Evangelio, es llamado Predicador (Mat. 28:19; 1 Cor. 2:4; 2 Tim. 2:2).

(8)  Porque expone la Palabra y con sana doctrina exhorta y convence a los contradictores, es llamado Maestro (Gál. 6:6).

(9)  Porque  es dispensador de la gracia multiforme de Dios y de las ordenanzas instituidas por Cristo es llamado Administrador de los Misterios de Dios (Luc. 12:42; 1 Cor. 4:1,2).

Estos títulos no indican diferentes grados, sino que describen el mismo oficio.

31.- La persona que desempeñe este oficio debe poseer fe sana, vida intachable, suficiente sabiduría humana y ser apto para  enseñar; debe  manifestar sobriedad  y santidad debidas, que estén de acuerdo con el Evangelio; debe gobernar bien su propia casa y tener buen testimonio de los  extraños.

32.- Como el Señor  ha dado diferentes dones a los Ministros de la Palabra y les ha confiado la ejecución de diferentes obras de la Iglesia, ella está autorizada para llamarlos y emplearlos como Pastores, Maestros, Evangelistas  y para todos los demás trabajos que sean necesarios en la Iglesia; según las aptitudes especiales de ellos.

33.- Cuando un Ministro es llamado para trabajar como Pastor, corresponde a su oficio orar con su grey y por ella, por ser boca del pueblo para con Dios; apacentar la grey por medio de la lectura, exposición y predicación de la Palabra; dirigir la congregación en el canto de alabanzas a Dios; administrar los sacramentos; catequizar a la niñez y a la juventud; visitar oficialmente al pueblo, dando atención especial a los pobres, los enfermos, los afligidos y los moribundos; y en unión de los Ancianos, ejercer el poder del gobierno.

34.- Cuando un Ministro es nombrado Maestro del Seminario Teológico y para instruir en las doctrinas y deberes de la religión a la juventud en algún colegio, corresponde a su oficio ejercer la dirección pastoral de los que están a su cargo, ser diligente en sembrar la semilla de la Palabra y cosechar el fruto de ella, como uno que vela por sus almas.

35.- Cuando un ministro es nombrado Evangelista, queda facultado para predicar la Palabra  y administrar los Sacramentos en países extranjeros, en colonias de la frontera o a porciones de la Iglesia privadas de los medios de gracia. También se le puede confiar  poder para organizar Iglesias, ordenar ancianos gobernantes y diáconos y presidir reuniones consistoriales en caso de necesidad.

36.- Cuando un ministro es nombrado para trabajar por medio de la prensa o en otra obra necesaria semejante, su obligación será cumplir bien con su cometido, diseminando el Evangelio para edificación de la Iglesia.